Los impuestos son parte de nuestra vida cotidiana, y es que todos ayudamos a su recaudación con acciones sencillas, como comprar en el mercado, o con pagos más específicos, como pagar el Impuesto Territorial que implica a tu negocio. En este artículo podrás explorar los impuestos que deben pagar las empresas en el país.
Los impuestos, por definición del Servicio de impuestos internos (SII), son "los aportes en dinero que los ciudadanos están obligados por ley a pagar, para que el Estado disponga de los recursos suficientes con los que financiar la satisfacción de las necesidades públicas". Es decir, se trata de la responsabilidad monetaria que todos hacemos para que el país funcione en aspectos esenciales, como los hospitales, colegios, seguridad u otros.
Sin embargo, el monto de impuestos que cada persona debe pagar depende de varios factores, como tus ingresos, el tipo de actividad que realizas y los bienes que posees.
Cuáles son los tipos de impuestos en Chile
Ahora bien, los impuestos en Chile se clasifican en tres categorías principalmente:
- Impuesto directo. Consiste en los impuestos que se aplican directamente al titular que genera ingresos o posee riquezas, así se puede identificar quién lo pagó y su monto. Por ejemplo, imagina que trabajas en una empresa y recibes tu sueldo mensual, a este se le descuenta un porcentaje para el impuesto a la renta; en este caso, se aplica directamente a tu ingreso.
- Impuesto indirecto. Se trata del impuesto que no pagas directamente, sino que está incluido en el precio de los productos o servicios que compras. De esta manera, al comprar algo se le agrega el arancel, el vendedor lo recauda y luego lo entrega al Estado. Por ejemplo, si te fijas en la boleta de tu compra en la farmacia, podrás identificar el valor más el Impuesto de Valor Agregado (IVA).
- Otros impuestos. Y, por último, esta variabilidad contempla a los impuestos que tienen funciones más específicas según la actividad, así como patentes municipales, comercio exterior, entre otros.
Qué impuestos debe pagar tu empresa
Para conocer los tipos de impuestos que aplican en el caso de las empresas, segmento conocido como "personas jurídicas", es necesario que consideres que cada negocio se desenvuelve de diferente manera, es decir, no es lo mismo una empresa de la industria minera, que una del área de asesorías comerciales, por lo tanto, los impuestos variarán según los factores antes mencionados: el patrimonio, la renta y el gasto de tu empresa.
- Impuesto a la renta de Primera Categoría (Ley 824)
Impuesto directo que se aplica a las ganancias de las empresas y ciertos negocios por sus actividades comerciales, industriales, mineras y de servicios. De esta manera, se considera a empresas grandes, medianas y pequeñas.
Así, su valor dependerá de la combinación de rentabilidad, es decir, las ganancias netas de la empresa; la tasa impositiva correspondiente, que se fijará según las leyes tributarias vigentes; y el régimen tributario acogido, que puede ser ProPyme o General. Finalmente, las fechas de pago variarán dependiendo de cuando se realice la declaración de renta.
- Impuesto al Valor Agregado: IVA (Ley 825)
Como se mencionó antes, el IVA es un impuesto indirecto de un 19% que se aplica sobre el precio del consumo. En específico, las empresas tienen el rol de recaudarlo desde sus ventas y luego rendirlo al Estado mediante el Formulario 29 disponible en el SII.
Es importante considerar que su fecha de pago límite es hasta el día 20 de cada mes.
- Impuesto de Timbres y Estampillas (Ley 18.010)
En este caso, puede ser impuesto directo o indirecto según la perspectiva. Este descuento grava los documentos mercantiles, y operaciones de crédito de dinero o descuento en operaciones de documentos representativos de dinero. En otras palabras, esto significa que cada vez que las empresas solicitan o entregan un tipo de financiamiento deben pagar este impuesto. Además de pagarés o letras de cambio.
La tasa que se aplique dependerá del tipo de operación y documento que se tramite.
- Impuesto Territorial o Contribuciones (Ley 17.235)
Es un impuesto directo que se aplica a todo lo que sea considerado un bien raíz. Es decir, si tu empresa es dueña de propiedades, terrenos, casas, oficinas o locales comerciales, deberá pagar este descuento en la Tesorería General de la República (TGR).
Su pago se establece en cuatro cuotas de cada día 30 de los meses: abril, junio, septiembre y noviembre. Aunque, en caso de que estas fechas límites coincidan con un feriado o festivo, puedes realizar la transferencia el día hábil siguiente.
La devolución de impuestos
Pero no todo es solo pagar, ya que también existe la Devolución de Impuestos, que consta del reembolso que el SII realiza a los contribuyentes que, durante el año fiscal, pagaron impuestos en exceso o tienen derecho a créditos tributarios que superan el impuesto a pagar.
De esta manera, el proceso se realiza a través de la Declaración de Renta Anual, donde el SII calcula el impuesto final y determina si existe un monto a favor de la empresa para transferirlo. Por eso, es importante que tu negocio mantenga al día sus registros contables y sus pagos para cumplir con las leyes tributarias.