El factoring es una herramienta financiera cada vez más utilizada por las empresas del país para contar con todos los beneficios que implica tener liquidez inmediata, así como mejorar su flujo de caja, gestión de pagos o concentrarse en lo verdaderamente importante: el negocio. Por eso, en el siguiente artículo podrás encontrar todo lo que necesitas saber sobre este financiamiento.
Las empresas son piezas fundamentales para la economía y productividad chilena. De hecho, a lo largo del país existen más de un millón y medio de empresas de distinto rubro y tamaño, según el Servicio de Impuestos Internos (SII). Si bien, en el mundo empresarial existe mucha diversidad, hay un aspecto base que une a todos los negocios: contar con liquidez.
En contraparte, otra situación en común que enfrentan las empresas es la tardanza al recibir sus pagos, ya que cuando emiten una factura para vender sus productos o servicios a un proveedor, es muy frecuente que el pago se retrase 30, 60 o hasta 120 días en concretarse, lo que puede influir en el flujo de caja, retrasos en los sueldos de los colaboradores, debilitamiento de la administración, entre otros.
Por eso, el mercado financiero ofrece distintas opciones de financiamiento para fortalecer a las empresas. El factoring es una de ellas, ya que "es un contrato mediante el cual una empresa traspasa las facturas que ha emitido y a cambio obtiene de manera inmediata el dinero", según indica la Comisión para el Mercado Financiero (CMF). Es decir, se trata de la cesión de tus facturas a plazo a una entidad de factoraje que adelante el valor de la factura y luego se encargue del proceso de cobranza a tu proveedor.
Por ejemplo, imagina que una empresa de cosméticos naturales vende sus productos a una tienda de maquillaje, así que la empresa emite una factura a cobrar en 90 días para garantizar el pago. Sin embargo, necesita el dinero para pagar a sus trabajadores lo más pronto posible; por eso, opta por ceder sus facturas a una entidad de factoring para que le entregue liquidez inmediata, y luego se encargue de gestionar la cobranza.
El factoring ha crecido considerablemente desde sus inicios en el país, y es que según el Banco Central en su último Informe de Estabilidad Financiera este financiamiento "ha aumentado un 1,5% del PIB, es decir, MMUS$ 4.100, hasta aproximadamente 2,7%, o sea unos MMUS$ 5.800 entre los años 2009 y 2024". Ahora, vamos a desglosar cómo es el funcionamiento de este proceso.
El factoraje es una herramienta financiera que permite anticipar el valor de tus facturas de forma rápida y eficiente. Específicamente, durante el proceso, una empresa que busca adelantar el pago de su factura a plazo solicita a una entidad de factoring que se encargue. De esta manera, la institución le brindará el dinero necesario mientras se contacta con los deudores, y posteriormente, gestiona el proceso de cobranza en la fecha original que indicaba la factura.
En resumen, puedes identificar a tres actores que se relacionan entre sí:
En el siguiente diagrama puedes observar el funcionamiento del factoring:
Así como en todos los procesos financieros, este financiamiento consta de ventajas y desventajas que dependerán de la entidad de factoring que elijas y de tu propia gestión. Por ello, es crucial que consideres este abanico de posibilidades y evaluar lo que mejor se adapte a tu negocio y objetivos, sobre todo si estás realizando factoring por primera vez. A continuación, podrás encontrar una lista con los principales beneficios de usar el factoraje:
Ahora bien, este financiamiento también puede presentar algunas desventajas. Como cualquier otro financiamiento, este servicio consta de costos que se resumen a una comisión y una tasa que se efectuarán a la factura. Debido a esto, la empresa percibirá un monto ligeramente menor al 100% del importe de las facturas, lo que se acordará antes de firmar contrato.
Por otro lado, existen algunos prejuicios sobre el factoring, tal como asumir que las empresas que usan esta herramienta no están en una buena situación económica. Pero, no es necesariamente así, ya que realmente las empresas suelen usar el factoraje para seguir una línea estratégica que mejore su flujo de efectivo y gestione sus cuentas de forma más eficiente.
Y, por último, es importante que consideres una administración adecuada del dinero adelantado en los períodos que estimes convenientes, ya sea la gestión de pagos, ampliación de tu negocio o la inversión.
Al ceder la factura a la entidad para realizar el proceso de factoring, se considera una comisión y una tasa para calcular el monto de dinero final que se transferirá, lo que despenderá del monto de tu factura, su plazo a cobrar y algunos costos adicionales (solo sin son efectuados). Por eso, es importante que consideres estos aspectos cuando quieras realizar una operación. Pero: ¿qué es la tasa?, ¿qué otros costos puedo encontrar al realizar factoring?, ¿en qué varían?
Antes de responder a tus preguntas, recuerda que es importante que tomes en cuenta el monto total de la factura que quieres anticipar e identificar el pronóstico de plazo de tu factura que se acordó entre tu empresa y el deudor. Con la claridad de aquello, puedes comenzar a cotizar o simular tus facturas, y evaluar sus costos.
Se trata de un pequeño monto que se cederá a la entidad financiera por su servicio, el que dependerá de si la comisión está sujeta al Impuesto de Valor Agregado (IVA), si existen costos de firmas de contratos notariales, transferencias u otros adicionales.
Consiste en el interés por el servicio que se efectuará a tu operación, que puede variar dentro del mercado de factoring. De esta manera, la variación de la tasa dependerá del tamaño de tu empresa, el monto de la factura y el deudor.
Por su parte, la tasa mora es el interés que se aplica al monto total de tu factura mientras esta se extienda a más del plazo original acordado, es decir, no se aplica a todas las facturas. Por ejemplo, si una factura es a plazo de 30 días, y el deudor no cancela hasta entonces, desde el día 31 comenzará a correr la tasa mora.
Finalmente, de la diferencia entre el monto de tu factura y los costos de factoring resultarán en el monto a recibir, es decir:
Monto anticipado - Comisión - Tasa = Monto a recibir (en ocasiones se resta la tasa mora) |
Para comenzar a operar con una empresa de factoraje, necesitarás contar con ciertos elementos para que la cesión de la factura sea aprobada por la entidad financiera, ya que como cualquier otra operación financiera, tanto el cliente como la entidad deben contar con la garantía de la operatividad. Así que para realizar factoring tradicional pueden solicitarte:
En el caso de el factoring en línea, la cantidad de elementos se minimizan por la automatización que implica el proceso, así que necesitarás contar solo con tu rut del representante legal de la empresa, la Carpeta Tributaria y el Certificado Digital para cursar tus facturas y recibir el dinero en pocas horas en tu cuenta.
Con el paso de los años, cada vez más empresas optan por este financiamiento para cumplir sus objetivos o proyecciones, por eso este mercado se ha fortalecido y ha especializado sus servicios para que se adapten a cada negocio según lo necesite. En resumen, en el país existen los siguientes tipos de factoring:
Cada empresa tiene sus propias necesidades y proyecciones, por eso las instituciones financieras que realizan factoring te pueden ofrecer dos tipos de servicio de acuerdo a su dependencia o independencia de bancos.
Consiste en la empresa de factoraje que ya es parte de un banco, por eso ofrecen mejores tasas y el respaldo de una entidad consistente. Sin embargo, es importante que consideres que su funcionamiento suele tener menos tecnología y rapidez que las entidades privadas. Además, al operar con este tipo de entidades tu deuda figurará en el sistema financiero.
Al contrario de las instituciones bancarias, estas ofrecen mayor rapidez, tecnología y una atención con ejecutivos especializados. Además, que realizar factoring con este tipo de entidades hará no figure que tu deuda en el sistema financiero. Por ello, puedes seguir realizando otras operaciones financieras sin ningún problema.
Dentro del mundo de las entidades financieras que ofrecen factoring, además de las facturas, se pueden factorizar otro tipo de documentos que, aunque no sean tan comunes, se pueden financiar de acuerdo a los diferentes requisitos de cada empresa. Por ejemplo: